La magia del cine clásico

El cine clásico es un refugio.

Un refugio de las películas rápidas e intrascendentes.

Un refugio de los planos movidos, los guiones sin guionista, los personajes estúpidos.

Tampoco quiero ponerme pedante (aunque no sé si es demasiado tarde para eso). El cine contemporáneo me encanta, y cada año se hacen grandes películas (aunque también hay numerosos bodrios, por supuesto), pero como en la literatura, es bueno recordar de vez en cuando de dónde venimos.


Y si venimos de alguien, venimos de Chaplin.

Se puede decir que inventó el cine tal y como lo conocemos hoy. Sus películas, a pesar de tener casi 100 años resultan tan atractivas para el espectador como el día en que se estrenaron. A pesar del blanco y negro, a pesar de ser mudas. La magia del cine, de contar una buena historia con inteligencia, pasión y creatividad, es lo que tiene. Y si hay una que me gustaría destacar, es Candilejas, del 55. La descubrí hace poquito y qué descubrimiento. Con tintes autobiográficos, es de esas películas que te rompen el corazón pero con las que disfrutas de cada plano. Triste y divertida al mismo tiempo, terriblemente melancólica… Habla de un payaso, vieja gloria jubilada por obligación, que bebe más de lo que debería, y también de una bailarina con intenciones suicidas. Es una de las películas más conmovedoras que he visto.

Todo el cine de hoy bebe también en cierta manera de lo que Hitchcock nos enseñó. Y pocas veces ha estado más inspirado que en la retorcida Vértigo, que se estrenó tan solo 3 años después que Candilejas. Aquí el genio inglés logra romper con todo lo que creíamos saber del cine. Esos primeros planos, esos colores simbólicos y metafóricos, esas animaciones locas… y desde luego, ese guión enrevesado y fascinante.

Vértigo es una de esas películas que creo sinceramente que debería ver toda persona que esté mínimamente interesada por el cine.

Mucho antes que estos dos peliculones se estrenaran, los franceses iban (como siempre) a lo suyo. La gran iluión, de Jean Renoir, estrenada en 1937, es una buena muestra de ello. A las puertas de la Segunda Guerra Mundial, Renoir filma esta película divertidísima y trágica al mismo tiempo, optimista e ingeniosa, sobre un grupo de combatientes franceses retenidos en un campo de concentración alemán durante la Primera Guerra Mundial, del que están empeñados en escapar.

Para mi, La gran ilusión es maravillosa por su inocencia y la ausencia de cinismo que muestra sin dejar de criticar ¿con cierta nostalgia? el viejo régimen gobernado por la diferencia de clases. Amistad, camaradería y pacifismo dentro de una película que el tiempo ha tratado sorprendentemente bien.

De Renoir a François Truffaut con Los 400 golpes, estrenada en 1959. Una película cinematográficamente maravillosa, de planos inolvidables y tomas de París que se quedan grabadas a fuego en tu memoria. Este es el cine que a mi me gusta, que habla de personas y no de cosas, que narra una historia sin necesidad de aferrarse a un argumento, que resulta real, verídica, trascendente. No llegará a todo el mundo, pero para mi ha sido un descubrimiento la vida de este niño incomprendido, despreciado por todos los adultos de su vida, que simplemente busca encontrarse a sí mismo. He visto mucho de mis películas preferidas actuales en esta 400 golpes.


A veces cuesta ponerse a ver películas clásicas. Hay que estar de humor, tener el día y ganas, pero estas cuatro, sinceramente, no os sopondrán mucho esfuerzo… y de suponéroslo, qué demonios…

merecerá la pena

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9 comentarios sobre “La magia del cine clásico

  1. Sabias palabras Magrat, has escrito una entrada muy entrañable y que resume muy bien lo que se experimenta al acercarse al cine clásico. Me llevo una buena lista de películas para ver. Coincido con lo dicho sobre «400 golpes» transmite mucho y lleva a la reflexión. Espero sigas visionando grandes historias. Besos 🙂
    Pd: ¿Has visto las películas donde actúa Conrad Veit? Son muy recomendables (o yo que soy muy fan del actor XD)

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  2. Pues nada! no me quedan más sombreros con los que reverenciar tus palabras! Gracias por esta entrada porque es todo un homenaje a un cine que como dices nos ha dado más de una lección de vida!

    Gran entrada Magrat! un abrazo enorme!

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  3. ¡Muy buenas Magrat!
    Yo estoy saliendo de mi adolescencia, así que ahora empiezo a acercarme a clásicos literarios y cinematográficos con más fascinación.

    A pesar de que vi Tiempos Modernos en el colegio, tengo muchas ganas de explorar la filmografía de Chaplin (sobre todo Luces de la Ciudad, la primera comedia romántica, ni mucho menos).

    Desconocía sobre la cinta de Renoir, pero Truffaut y Hitchcock son grandes pendientes.

    Si te gustan las películas sobre personajes que no siguen estrictamente la estructura narrativa de los tres actos te recomiendo la filmografía de RIchard Linklater, que no es cine clásico pero presenta esas características. Sus largometrajes más conocidos son Movida del 76, Boyhood y la trilogía de Antes del amanecer, Antes del atardecer y Antes de la medianoche.

    ¡Saludos!

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